La historia política reciente nos deja varias enseñanzas que no podemos desechar. Mencionemos por ahora sólo tres. La primera: No podemos confundir alcanzar a ser gobierno con alcanzar a ser poder. Con Petro, el pueblo al que hasta 2022 nunca le tocaba nada (Álvaro Becerra) aprendió que otras formas de gobernar eran posibles y que de él y sólo de él depende que no haya retrocesos en lo que se logró avanzar (segunda enseñanza). La tercera: El poder económico, el poder legislativo, el poder judicial y el poder mediático, secuestrados por el viejo establecimiento son factor real de oposición y obstrucción a todo lo que signifique conceder derechos y restituir justicia a las mayorías excluidas del país.
Petro gobernó y gobernó bien, aunque con enormes dificultades. Sorteó genialmente cada ataque orientado a amarrarlo de manos y pies, para no dejarlo hacer nada, pero sin duda no era esa la suerte y el sufrimiento que se merecía por cuenta de una equivocación histórica que ojalá el país nacional (pueblo) y el país político (dirigencia del Pacto Histórico) hayan entendido: No se puede elegir un buen presidente y al mismo tiempo un terrible y perverso congreso (senado y cámara), porque entonces al primero el camino se le vuelve un auténtico sufrimiento.
Iván Cepeda Castro es, al igual que Gustavo Petro Urrego, un hombre con una hoja de vida transparente y con una enorme preparación e inteligencia que lo hace merecedor de convertirse en el nuevo ´presidente de Colombia, pero Cepeda no es un super héroe (como tampoco lo es Petro) como quizás muchos lo perciban desde los aún presentes rezagos de la historia heroica que nos enseñaron en los colegios. A Iván no se le puede sacrificar ni someter a todo lo que Petro debió enfrentar. De hecho, elegir a Iván y no elegirle un senado y una cámara renovadas y diferentes sería demostrar que no aprendimos la lección.
Indistintamente de que en partidos como Cambio Radical, Centro Democrático, Partido Conservador, Partido de la U, Partido Liberal, Partido MIRA, Partido Oxígeno, Partido Colombia Justa y Libres, se renueven caras, nombres y hasta se suavicen “discursos”, nadie debería volver a depositar un voto por lobos rapaces disfrazados de ovejas, pues hacerlo constituiría una auténtica estupidez, una especie de suicidio, una maldad contra Iván Cepeda y una auténtica traición o puñalada por la espalda a Petro y a su proyecto de quienes creen, confían, lo admiran y siguen.
Basta ya de que la historia electoral en Colombia se repita infinitas veces como tragedia y como farsa. El filósofo español George Santayana en su libro “La Vida de la Razón” señalaba que «Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo». Alguien más cercano a nosotros, Eduardo Galeano, afirmaba desde el análisis de la sufrida realidad latinoamericana que “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”. Si Colombia olvida y no actúa consecuentemente, lo poco o mucho que se ha alcanzado en materia de derechos será destruido, como ya nos demostraron entre 1990 y agosto de 2022 que tienen la capacidad de hacerlo, aún a costa de persecución, muerte y desplazamiento.
La importancia de ganar congreso
En Colombia muchos olvidan que el senado y la cámara que tienen por misión hacer las leyes que deberían beneficiar al pueblo, no solo no las hacen, sino que las sabotean y lo celebran sin ninguna vergüenza como lo hicieron con la reforma política, la reforma laboral (expedida después gracias al pueblo en las calles), la reforma tributaria y la reforma a la salud para mencionar unos pocos ejemplos. Pero el saboteo no solo se da en el escenario del congreso sino en el de instancias de justicia cuyos integrantes son elegidos por los congresistas y frenan leyes como la reforma pensional.
A quienes creen que se expían culpas votando por presidencia, pero transando, negociando o endosando el voto por “favores” caros a congresistas del viejo establecimiento, bajo la convicción de que el congreso es menos importante que la presidencia, es necesario recordarles lo siguiente:
Los miembros del Consejo Nacional Electoral -CNE- que sancionan, persiguen, obstruyen y hacen trampa al Pacto los elige el congreso en pleno (Artículo 264 CN); Los magistrados de la Corte Constitucional, que deciden sobre la constitucionalidad de las leyes los elige el senado de ternas presentadas por el presidente, el Consejo de Estado y la Corte suprema de justicia (Artículo 239 CN); el Procurador General de la Nación que investiga, sanciona y da conceptos sobre constitucionalidad de las leyes, lo elige el senado (Artículo 276 CN); el Contralor General lo elige el congreso en pleno (Artículos 267 – 126 CN); El Defensor del Pueblo, encargado de proteger los derechos humanos lo elige la Cámara de Representantes (Artículo 281 CN)
Pero como si lo anterior no fuera poco, por el congreso pasa cualquier reforma a la justicia, necesaria y urgente en el país, que se enfoque a eliminar puertas giratorias, cruces de favores como los que se dan con la elección del Registrador Nacional del Estado Civil (Artículos 266 CN) en el que el presidente selecciona de terna presentada por la Corte Constitucional, el Consejo de Estado y la Corte Suprema de Justicia, institución esta última que escoge al Fiscal General de la Nación (Artículos 249 -251 CN)
La elección de senadores y representantes a la cámara es entonces la primera batalla que hay que ganar y por goleada este 8 de marzo, entre otras razones por una que muchos pierden de vista: Con la alta favorabilidad que viene demostrando Iván Cepeda en sondeos y encuestas una votación igual a 7 millones de colombianos para consulta presidencial, senado y cámara por el pacto histórico podría tener un efecto psicológico demoledor sobre la oposición. Por ello, un alto porcentaje del triunfo en la primera vuelta presidencial está este 8 de marzo y en mayo solo quedaría ir a ratificarlo y refrendarlo
Desde esta perspectiva respóndenos en los comentarios ¿Aún crees que la tares está bien hecha votando sólo por Cepeda y no escogiéndole unos senadores y unos representantes que lo ayuden y no que vayan a sabotearlo y obstruirlo?




2 comentarios en «La urgencia y necesidad de ganar senado y cámara contundentemente y no dejar solo a Iván»
Excelente. Vamos pa’ esa.
Totalmente de acuerdo